Desayunar cereales no es buena idea


Los cereales crujientes y sabrosos, tan fáciles de preparar y sobre todo tan rápidos de servir… ¿quién se puede resistir a dar desayunar algo tan cómodo a sus hijos? ¿o para ti, que llegas tarde al trabajo? Pero… ¿son los cereales saludables? Pues depende. Como casi siempre, los cereales más ricos… los menos saludables.

Los cereales del desayuno normalmente suelen ser de arroz, maíz o avena. En su forma natural estos cereales contienen básicamente muchos hidratos de carbono, pocos lípidos y abundante fibra. Durante muchos años, profesionales de todo el mundo han recomendado reducir el consumo de lípidos (grasas)  y aumentar el consumo de hidratos de carbono. Esto es debido a que siempre se ha asociado que el consumo de grasas produce problemas cardíacos. El mensaje que nos han inculcado desde pequeños es “las grasas son malas”.  Por esta regla, cualquiera puede pensar que desayunar cereales, que son básicamente hidratos de carbono, es lo mejor que se puede hacer.  Además, en teoría los cereales contienen minerales y vitaminas. Lo que mucha gente no sabe es que estos minerales y vitaminas se encuentran en el germen del grano, estructura que se retira durante la molienda, así que si los cereales no son integrales, minerales y vitaminas desaparecen.

Unos cereales integrales sin nada más no son fáciles de vender, principalmente por que saben fatal. ¡Sabrían a cartón! Para salvar este obstáculo, especialmente en los cereales para desayuno dirigidos a niños, a la industria alimentaria se le ocurrió una gran idea: AÑADIR AZÚCAR.

Light gray ceramic bowl of honey cereals

¿Cuánto azúcar hay en un cuenco de cereales?

Para no caer enfermos, la Organización Mundial de la Salud recomienda no sobrepasar la ingesta de  25 gramos diarios de azúcar en un adulto y los 37 gramos en un niño. Los cereales para niños pueden tener unos 35 gramos de azúcar por cada 100 gramos. Un cuenco de cereales puede contener aproximadamente 10 gramos de azúcar. Los cereales de adulto suelen traer la mitad, que sigue siendo una cantidad excesivamente alta. Se puede pensar que todavía queda mucho margen, pero hay que decir que a lo largo del día vamos a seguir ingiriendo azúcar oculto en los refrescos, en los zumos, en los postres, en los dulces…

Encima se da la paradoja que en los anuncios nos los venden como un producto para adelgazar. ¡Mentira!   Los hidratos de carbono sirven como fuente de energía.  Después de ser absorbidos se trasladan al hígado. La capacidad de almacenar la energía en el hígado es limitada, por lo que todos los hidratos de carbono que superan las necesidades de energía se transforman en lípidos y se almacenan como tales.  Es decir, aunque no tengan grasa, los cereales del desayuno engordan un montón.

¿Y por qué es malo tomar tanta azúcar?

Ya no es sólo porque vamos a sufrir caries, ¡es que nos vamos a poner enfermos! Hace ya unos 30 años, algunos científicos propusieron que comer grandes cantidades de hidratos de carbono podría ser la base de muchas enfermedades degenerativas, entre ellas la diabetes.  Cuando aumenta el azúcar en sangre nuestro páncreas secreta insulina, que es la hormona que se encarga de que el azúcar sea aprovechado por nuestras células. Sobrecargar en exceso el páncreas de esta forma a diario, durante toda la vida,  aumenta las probabilidades de que falle y tengamos que sufrir diabetes en el futuro.

¿Son malos todos los cereales?

En principio los cereales de desayuno mejor evitarlos. Los cereales integrales son muy buenos como fuente de fibra y de energía, pero cuanto más procesados peor.  Lo que nos venden en el paquete es solamente publicidad, ni adelgaza, ni son saludables, ni tienen vitaminas ni nada de nada.  Mi consejo para el mejor desayuno: una buena tostada con aceite de oliva, y si es de pan integral mejor que mejor.

Espero que os sea útil este consejo, para cualquier duda podéis encontrarme en mi Clínica Dental en Utrera.